Confinamiento por coronavirus y fibromialgia

No cabe duda que el confinamiento de casi tres meses que vivimos en España con motivo de la pandemia por coronavirus ha podido tener consecuencias negativas para cualquiera de nosotros.

La disminución de la actividad física, una alimentación peor, la tensión emocional, el miedo y la ansiedad por lo que estaba pasando, los problemas laborales, la estrecha convivencia con la familia, etc., son algunos de los factores que han contribuido a conformar esta experiencia negativa.

A cada uno le ha afectado de una manera diferente dependiendo de sus características personales, pero es importante saber si esta situación ha podido afectar mayormente a todo un colectivo vulnerable como el de las personas con fibromialgia con el objeto de controlar mejor la situación en el futuro y frenar un deterioro acelerado.

Es conocido que los síntomas de la fibromialgia se agravan especialmente en las situaciones de estrés emocional o de sobrecarga física, siendo uno de los motivos más frecuentes de aparición de brotes de agudización en estos pacientes. Por tanto, cabría pensar que el confinamiento haya podido producir un efecto muy negativo en la evolución de su enfermedad.

Ha habido ya dos estudios que analizan las consecuencias del confinamiento en estos pacientes. Uno de ellos, ha sido realizado por la Fundación FF mediante una encuesta a sus asociados donde encuentran que más del 70% ha empeorado su situación. El otro, realizado por la Sociedad Española del Dolor en una población de pacientes con dolor crónico, encuentran un agravamiento del dolor en más del 60% de los pacientes. Ambos porcentajes son muy altos y podrían dar la impresión de un efecto demoledor del confinamiento en las personas con fibromialgia.

Pero, para poder valorar bien estas elevadas cifras es necesario conocer qué ha ocurrido entre las personas sin ninguna patología previa, y ver cuál es la diferencia que existe con las personas con fibromialgia. Desgraciadamente, estos estudios no los he encontrado y no podemos hacernos una idea de lo ocurrido en el resto de la población.

En un trabajo realizado en nuestra Unidad de Fibromialgia, hemos encontrado también un empeoramiento en el 48% de los pacientes con fibromialgia. Sin embargo, el análisis posterior de los datos ha arrojado alguna información interesante que nos permiten valorar mejor lo que ha ocurrido.

Cuando comparamos la gravedad global en los pacientes que empeoraron, efectivamente, encontramos que estaban significativamente peor que el resto de pacientes. Pero, cuando en estos pacientes que estaban peor comparamos la gravedad después del confinamiento con la situación que tenían antes de la pandemia, no encontramos ninguna diferencia significativa. Es decir, estos pacientes ya estaban mal antes del confinamiento, pero no se produjo un empeoramiento como consecuencia del mismo, aunque ellos lo hubieran percibido como tal.

También analizamos la evolución durante el confinamiento del componente emocional y del componente físico en estos pacientes, sin que tampoco encontráramos diferencias significativas entre su situación antes y después del confinamiento.

La única diferencia significativa que hemos hallado es que el factor de afrontamiento pasivo es mayor entre los que están peor en comparación con el resto de los pacientes. Un exceso de afrontamiento pasivo indica una mala adaptación a una situación determinada y es probablemente el responsable de la sensación subjetiva de empeoramiento sin que necesariamente hayan empeorado los aspectos más relevantes de la enfermedad.

Para confirmar estos hallazgos, estudiamos también qué había pasado cuando tratamos por primera vez a estos mismos pacientes en nuestra Unidad de Fibromialgia, varios años antes de la pandemia. Después del tratamiento que recibieron en la primera visita para tratar su enfermedad, un 32% también refirió haber empeorado con el reciente tratamiento y, nuevamente, pudimos comprobar que la mayoría de ellos tenían un afrontamiento pasivo elevado.  

Teniendo en cuenta estas cifras, podríamos concluir que en realidad solo un 15% de los pacientes con fibromialgia ha empeorado su situación en comparación con su estado previo al confinamiento. Afortunadamente, esta cifra está muy alejada del 60%-70% que se describe en los estudios mencionados anteriormente.

En resumen, en nuestro estudio no hemos encontrado datos objetivos de empeoramiento de los síntomas de fibromialgia después del confinamiento por la pandemia de coronavirus. La percepción subjetiva de empeoramiento de estos pacientes depende del afrontamiento que el paciente hace de la vivencia de la situación.

Creo que esta información es de especial importancia para las personas con fibromialgia y los médicos que las tratan, porque desgraciadamente la pandemia por coronavirus no ha terminado y nos queda todavía mucho por conocer acerca de esta enfermedad.

3 comentarios en “Confinamiento por coronavirus y fibromialgia

  1. Pues yo le digo q yo hasta se lo comenté a mi medico, acostumbrada a llevar un stress como limpiadora de hotel q era… me costó la propia vida recomenzar despyes de cerca de 4 meses y medio q estuve sin trabajar.. todo era tan .. tan cuesta arriba q no podia con mi vida. Es aun hoy y estoy llena de dolor pero con mi optimismo fuerte.

  2. Pues a mí me ha minado el confinamiento física y mentalmente y he tenido que acudir a Atención Primaria para que me pusieran un tratamiento para la ansiedad dolores y anquilosamiento el fallecimiento de mis padres en tres meses no me ha dejado otra opción.

  3. Es evidente que la clave está en cómo afrontamos las situaciones difíciles, aquellas que nos generan el estrés fisico y emocional actuando cómo desencadenante dr los brotes que sufrimos. Estar fuerte psicológicamente es lo ideal bajo mi punto de vista, pero en la práctica no es tan fácil de conseguir. Esta semana he comenzado a trabajar tras 18 meses de baja. Mi trabajo requiere esfuerzos físicos continuados; a pesar de ello, la vuelta ha sido dura, pero menos terrible de lo que esperaba. Creo que ha sido porque estoy mentalmente “fuerte” en este momento. Espero poder mantenerme así mucho tiempo.

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