Cuando otras enfermedades acompañan a la fibromialgia

Es frecuente que coincidan varias enfermedades al mismo tiempo y a esta asociación se llama comorbilidad. Pues bien, con la fibromialgia ocurre exactamente lo mismo y puede haber otras comorbilidades acompañantes.

Cuando hay varias enfermedades juntas siempre hay una que es la más relevante, bien porque sea la más grave, la que más síntomas produce, la que necesita un tratamiento más enérgico o la que más limita al enfermo y entonces se dice que es la enfermedad principal o importante.

En este artículo vamos a ver qué ocurre cuando la fibromialgia es la enfermedad principal y en el próximo veremos lo contrario: cuando la fibromialgia acompaña a otra enfermedad importante.

Lo primero sobre lo que quiero llamar la atención es que en una persona con fibromialgia no se deben atribuir todos los síntomas que presenta a esta enfermedad -como ocurre con cierta frecuencia-, y valorar otros diagnósticos cuando las manifestaciones clínicas no se puedan atribuir claramente a la fibromialgia.

En un estudio que hicimos hace poco tiempo, comprobamos que las personas con fibromialgia tiene mayor número de comorbilidades asociadas, pero son las mismas que presentan otros enfermos. Esto significa que las pacientes con fibromialgia están bien estudiadas y como consecuencia de ello se hacen más diagnósticos de enfermedades frecuentes. Hasta aquí, todo correcto.

Pero, en el mismo trabajo también comprobamos que existe un sobrediagnóstico claro en estas enfermas y que hay muchas enfermedades asociadas que son irrelevantes y que, además, están mal diagnosticadas. En este caso el problema es doble: por un lado, la preocupación que genera un nuevo diagnóstico y, por otro, las consecuencias del tratamiento que se indica para tratar la enfermedad mal diagnosticada. Esto ya no está tan bien, ¿verdad?

La fibromialgia es una enfermedad con muchos síntomas y alguno de ellos son idénticos a los que presentan otras enfermedades comunes. Por ejemplo, la artrosis produce dolor en las articulaciones y en la columna vertebral y cuando un paciente con fibromialgia tiene también artrosis le duele más. Pero, en este caso, el excesivo dolor no es debido a que la artrosis sea más grave sino que la enferma presenta también una fibromialgia que aumenta el dolor. Es evidente que aquí habrá que tratar más la fibromialgia, que es la verdaderamente responsable del dolor, y no tanto la artrosis.

Otros síntomas frecuentes en la fibromialgia como el cansancio, las alteraciones del sueño, los trastornos digestivos o los mareos pueden también confundirse con los síntomas de otras enfermedades  y hay que ser consciente de ello para no buscar otras enfermedades que no hay.

En el trabajo que mencioné antes, uno de los hallazgos más sorprendentes fue que el tratamiento farmacológico para tratar los síntomas de ansiedad o depresión se empieza a dar a estas personas cuando llevan ya bastantes años de evolución. Este dato sugiere que estos síntomas van apareciendo lentamente y, por tanto, la comorbilidad psiquiátrica sería una consecuencia del sufrimiento que ocasiona la fibromialgia y no el origen de la misma.

En resumen, cuando la fibromialgia es la enfermedad principal, el riesgo que existe es el sobrediagnóstico de otras enfermedades pensando que son más relevantes de lo que realmente son. En realidad, la verdaderamente importante y la que hay que tratar más enérgicamente, es la fibromialgia.

Un comentario en “Cuando otras enfermedades acompañan a la fibromialgia

  1. COMO SIEMPRE DR. “BLANCO Y EN BOTELLA= LECHE”
    UNA EXPLICACIÓN INDISPENSABLE PARA LA INFORMACIÓN DE LOS ENFERMOS.
    UN ABRAZO!

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