El mejor ejercicio es el que se hace. Diseña tu propio ejercicio

La práctica diaria de ejercicio físico aeróbico está considerada como el tratamiento más eficaz que existe para mejorar los síntomas de las personas con fibromialgia.

Efectivamente, en las revisiones sistemáticas y metanálisis –dos de las herramientas que tenemos para analizar la eficacia de cualquier medida terapéutica–  se puede ver que el ejercicio físico es más eficaz que los fármacos. Para que te hagas una idea, la puntuación del efecto beneficioso que alcanza el ejercicio físico es de 1,6, mientras que la que alcanzan los fármacos antidepresivos es tan solo del 0,36, casi cinco veces más eficaz.

Es decir, cualquier persona con fibromialgia que quiera conseguir una mejoría de su situación, tiene que pensar en hacer ejercicio físico. Por esta razón,  las principales sociedades científicas y las guías de tratamiento recomiendan el ejercicio físico de forma unánime para personas con fibromialgia. Un paciente bien controlado podría prescindir de medicación pero no de los ejercicios físicos.

Esto generalmente lo entienden bien los pacientes, pero entonces surgen las dudas: ¿qué tipo de ejercicio, dónde lo hago, cómo, cuándo, me puede perjudicar? Aquellos pacientes que no han comprendido bien el mensaje comienzan con excusas: no puedo hacerlo, estoy demasiado cansada, no dispongo de tiempo, no tengo dinero, etc.

Voy a tratar de aclarar tus dudas.

Lo primero de todo: no se trata de hacer “el mejor ejercicio “o en un centro especial o con un entrenador personal o gastando mucho dinero o teniendo que desplazarse lejos del domicilio. Se trata más bien de hacer un ejercicio con componente aeróbico (los estiramientos solos no son suficientes), de intensidad moderada (te tienes que sentir cómoda haciéndolo) y todos los días (los hábitos higiénicos saludables se hacen a diario).

Algunas pacientes me dicen que no pueden hacer ejercicios por lo cansadas que están. De acuerdo que estás cansada, es parte de tu enfermedad, pero, ¿no te has planteado que estás más cansada porque no haces ejercicios y tu situación física es tan mala que te agotas en seguida? Mejorando poco a poco tu forma física conseguirás aguantar mejor el cansancio. Tendrás que empezar haciendo lo que puedas, cinco o diez minutos de un ejercicio suave, y cuando lleves unas cuantas semanas podrás ir subiendo la intensidad y el tiempo hasta alcanzar unos treinta minutos diarios que es una cantidad ideal.

No tengo tiempo (o dinero) para ir a la piscina, al gimnasio o salir a caminar, me dicen algunas pacientes. Haz los ejercicios en casa, solo necesitas una colchoneta y la media hora diaria que te van a llevar.

El ejercicio no te puede perjudicar si lo haces razonablemente y teniendo en cuenta tu condición física. No intentes seguir el ritmo de otras personas del gimnasio que llevan más tiempo que tú o están en mejores condiciones físicas. Tampoco hagas cosas raras, haz ejercicios sencillos y que comprendas bien. Tú, siempre a tu ritmo y a tu aire.

Algunas veces me preguntan cuál es el mejor ejercicio. No existe “el mejor ejercicio”, cualquier ejercicio es bueno siempre y cuando se haga de forma diaria y tenga un componente aeróbico, es decir, de esfuerzo. El yoga, el Tai Chi o  los ejercicios de estiramiento, tienen mucha parte de relajación y por ello aportan un beneficio adicional, pero carecen de componente aeróbico por lo que al final no se consigue entrenar a los músculos a responder bien a las exigencias diarias de nuestras vidas. Hay que combinarlos con ejercicio aeróbico.

La recomendación que hago con más frecuencia es que el paciente diseñe su propio ejercicio. Es buena la piscina, el gimnasio, el parque, caminar, la bicicleta o cualquier deporte. Lo importante es hacer ejercicio, y para ello la mejor estrategia debe combinar varias modalidades a la vez, de forma que cuando falle alguna por el motivo que sea (por ejemplo, me aburro) siempre haya alguna otra que se pueda realizar. Cuando llueva, haga frio, sea de noche, no tengas tiempo, llegues muy tarde a casa, etc., haz la tabla de ejercicios diarios en tu casa sobre una colchoneta, porque es más que suficiente.

Por último, debes tener paciencia y ser constante. No creas que vas a notar una mejoría inmediata y, además, piensa que para incorporar un hábito saludable en nuestras vidas se necesitan varios meses de perseverancia.

Ten en cuenta que para mejorar tienes que hacer ejercicio físico diario y que el mejor de todos los ejercicios es el que se hace.

Un comentario en “El mejor ejercicio es el que se hace. Diseña tu propio ejercicio

  1. Hago ejercicio en el gimnasio 6 días en semana desde hace 6 meses que usted me diagnosticó fibromialgia y he mejorado mucho. Tengo menos cansancio y la intensidad del dolor ha bajado significativamente. Funciona!!

    Y como funciona te anima a seguir.

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