Uno de los campos más activos de investigación en fibromialgia es la Neurociencia, que desde hace algún tiempo lleva observando lo que ocurre en el cerebro de estas personas permitiéndonos conocer cada vez mejor la enfermedad.

Hace algunos años se descubrió que en las resonancias magnéticas cerebrales de estos enfermos existían una serie de zonas que mostraban más actividad. Simultáneamente, se comprobó también que había una cantidad mayor de moléculas excitadoras en su cerebro. Es decir, estos hallazgos sugieren que en las personas con fibromialgia existe una sobre excitación con hiperactividad en varias zonas del cerebro que empezó a conocerse como sensibilización central.

Este acúmulo de moléculas excitadoras (llamadas también neurotransmisores) en el cerebro es el responsable de la aparición de numerosos síntomas. Así, el síntoma más frecuente, que es el dolor, se produce por el desequilibrio de algunos neurotransmisores que altera el procesamiento correcto del dolor haciéndolo más intenso.

La alteración de los neurotransmisores en otras zonas del cerebro conduce a la aparición de los síntomas que acompañan a la fibromialgia como la fatiga, alteraciones del sueño, alteraciones de la esfera cognitiva o los trastornos del ánimo. De esta forma, la fibromialgia se considera actualmente como un Síndrome de Sensibilización Central. 

Existen otros procesos en los que se han descrito también diversas alteraciones de los neurotransmisores como el síndrome de fatiga  crónica, intestino irritable, cistitis crónica, dolor crónico pelviano, migrañas/cefaleas o síndrome de la articulación témporo mandibular, entre otros. Todos ellos se observan asociados a la fibromialgia porque son también Síndromes de Sensibilización Central. 

Las alteraciones sensoriales se producen también cuando hay sensibilización central, de manera que estímulos sensitivos olorosos, de luz, de sonido o de otro tipo, que en las personas sin la enfermedad  no suponen ningún problema, en estos enfermos desencadenan reacciones especialmente intensas. En algunos pacientes es lo que se conoce como el síndrome de intolerancia química múltiple.

Con frecuencia se ven varios de estos síndromes en diferentes miembros de una misma familia. Esto indica algo ya conocido desde hace tiempo, y es que existe una base genética que determina la susceptibilidad a padecer este tipo de enfermedades.

En resumen, todos estos síndromes con una base fisiopatológica similar se consideran actualmente como Síndromes de Sensibilización Central siendo la fibromialgia el más frecuente de todos.