La mejor prueba para diagnosticar la fibromialgia

Hace algunos años se valoraba mucho en los médicos tener “ojo clínico”, que no era ni más ni menos que diagnosticar solo con lo que contaba el enfermo sin necesidad de hacer pruebas. Pero claro, para tener ojo clínico antes había que haber tenido oído clínico y haber escuchado al paciente.

Los síntomas de la enfermedad, sus características, la forma de presentarse y la evolución son datos más que suficientes para hacer el diagnóstico de fibromialgia. Es decir, el diagnóstico en la fibromialgia es clínico y no es necesario realizar ninguna prueba especial. 

Otros síntomas como cansancio, dolores de cabeza, contracturas, intestino irritable, mareos, ansiedad o depresión se diagnostican sin necesidad de realizar pruebas. Es decir, en todos ellos el diagnóstico es también exclusivamente clínico.

No obstante, en ocasiones el médico puede necesitar algún análisis o radiografía para comprobar que no existe ninguna otra enfermedad asociada que deba ser tratada de forma diferente, porque hay que tener muy claro que un paciente con fibromialgia puede tener también otras enfermedades asociadas. En cualquier caso, cuanto más familiarizado esté el médico con los síntomas de la fibromialgia menos pruebas va a necesitar. 

Hoy día se ha sustituido el ojo clínico -es decir, escuchar al paciente- por la realización de múltiples pruebas. El grado de tecnificación que hemos alcanzado en la medicina permite saber bastante sobre cómo funciona nuestro cuerpo a través de las numerosas pruebas que se pueden hacer, pero el problema fundamental es que todavía desconocemos el verdadero significado de muchos hallazgos. Este punto es importante porque hay hallazgos que no explican lo que le ocurre al paciente y, sin  embargo, existe el riesgo de que se pretendan tratar. 

Hay que huir especialmente de algunas pruebas inútiles, costosas o de riesgo. Por ejemplo, hace unos años se determinaban en sangre unos marcadores que supuestamente establecían el diagnóstico. Era un análisis tan sofisticado que solo se podía hacer en un laboratorio de otro país adonde se enviaban las muestras. Total, ¡una pasta! En la actualidad ya no se hace esta prueba porque con el tiempo se ha ido comprobando que resulta inútil para hacer el diagnóstico.

Otras pruebas solo sirven para confirmar lo que ya nos ha contado el paciente y, además,  no aportan soluciones al problema. Por ejemplo, un estudio del sueño  nos va a decir que el paciente duerme mal, pero esto ya lo sabemos porque nos lo ha dicho la propia enferma.

Las pruebas de función física nos dicen la capacidad para realizar esfuerzos físicos que tiene una persona. Esto también lo cuentan muy bien las enfermas en la historia clínica y no hace falta realizar ningún desembolso económico para llegar a la misma conclusión. 

Ni qué decir sobre aquellas pruebas invasivas como biopsias, punciones o cirugías. Antes de realizarlas hay que estar muy seguros de que van a ayudar a mejorar el diagnóstico y el planteamiento terapéutico siguiente. Si no es así, ¿es necesario arriesgarse a sufrir las posibles complicaciones de estos procedimientos por muy baja que sea la probabilidad de tener complicaciones?

Muchas enfermas preguntan por la resonancia magnética funcional porque se han enterado de que se puede ver qué pasa en el cerebro de una persona con fibromialgia. Con esta técnica se obtienen unas imágenes de cómo se procesa el dolor en el cerebro, pero todavía no sirve para hacer diagnósticos o establecer diferencias entre una persona con la enfermedad y otra que no la tiene. Hay que esperar a que haya más estudios que nos permitan llegar a conclusiones más precisas.

En resumen, el diagnóstico de la fibromialgia es clínico y no son necesarios análisis o radiografías para establecerlo. En las personas con fibromialgia, la prueba diagnóstica más recomendada es escuchar al enfermo.

2 comentarios en “La mejor prueba para diagnosticar la fibromialgia

  1. Supongo que en procesos de investigación de este síndrome, los especialistas tendrán que seguir buscando una causa para lo que nos pasa. Y de ahí, las pruebas.

    Ojala!! los médicos escucharan y tuvieran tiempo de escuchar, ver, y saber algo de sus pacientes. ( como los médicos de antes). Pero la cosa no funciona así, salvo en muy contadas ocasiones. Y no sabe lo que agradecemos los pacientes un médico que escuche con empatía al ser humano que tiene enfrente.
    Creo también que hoy en día, es fácil no investigar mucho y diagnosticar fibromialgia , a mi, desde mi ignorancia por supuesto, me parece un cajón de sastre.

    De repente, muchas mujeres tienen fibromialgia. A mi, no me cuadra. Me gustaría que se investigara el porqué. Yo como paciente, necesito saber. No me gusta que me traten como una tonta. Me gusta saber y estar al día. Necesito comprender.
    Lo comparo con el cáncer de mama, ahora casi todas la mujeres tienen un proceso de cáncer de mama, caray, con 25, 30, 40, 70 años. La ciencia médica volcada en curar, y yo me pregunto siempre ¿pero que está pasando, por que´ tanto cáncer de mama? antes no sucedía. Ya tengo unos años y no sucedía.
    Entonces, ¿por qué?

    La fibromialgia ¿por qué?

  2. Lo que más valoro en un profesional médico es que te escuche con atención, notes que se interesa por tus problemas y te explique con claridad las posibilidades de tratamiento para afrontar este trastorno. Puedo asegurar en primera persona que el Dr. Rivera cumple con todo ello. Desde aquí le doy las gracias.

Responder a Mónica González Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *