Las trampas del tratamiento para el tiroides

El tratamiento sustitutivo con hormona tiroidea es bastante frecuente entre la población general. De hecho, los fármacos con hormona tiroidea son uno de los más vendidos de toda la farmacopea a nivel mundial.

Pero es que, entre las pacientes con fibromialgia es todavía más frecuente y hasta un 8 % de ellas reciben tratamiento con hormonas tiroideas para tratar supuestos hipotiroidismos.

Hasta hace poco tiempo no existía un buen criterio de tratamiento y en cuanto se sospechaba que pudiera haber un hipotiroidismo se iniciaba rápidamente el tratamiento sustitutivo a base de hormona tiroidea. A esto se le ha llamado hipotiroidismo subclínico porque no tiene síntomas pero, aun así, parece que hay una necesidad de dar tratamiento (esto no deja de sorprender porque entonces, ¿qué estamos tratando en realidad?)

Pues bien, hoy día sabemos que hasta un 33% de estos pacientes no precisa tratamiento porque no les va a producir ningún beneficio y, por otra parte, no hacer el tratamiento tampoco les va a perjudicar. En otras palabras, es inútil hacer el tratamiento.

Aunque el tratamiento hormonal no produjera una mejoría de los síntomas, no era un problema grave porque se pensaba que no había efectos secundarios importantes asociados con la medicación. Pero aquí está la primera trampa: una vez comenzado el tratamiento con hormona tiroidea, el tiroides se hace perezoso y no responde tan bien como antes, de manera que cuando se intenta suspender el aporte hormonal el paciente entra en insuficiencia y empieza a sentirse mal. Es como si se produjera una dependencia de la hormona.

La consecuencia de esta situación es que ningún médico se atreve a suspender el fármaco y tenemos entonces un paciente con tratamiento sustitutivo de por vida complicando la polifarmacia que tienen muchos enfermos. Esto también se debería revisar en breve y ver la posibilidad de suspender estos tratamientos.

Recientemente, gracias a la información que se obtiene de las potentes bases de datos con miles de pacientes tratados, se ha comprobado que el tratamiento con hormona tiroidea no es tan seguro como se pensaba.

En la reunión anual 2019 de la Academia americana de enfermedades del tiroides, se ha visto que un 10% de los pacientes tratados con hormona tiroidea hacen una fibrilación auricular y hasta un 2,4% llegan a presentar accidentes vasculares cerebrales o trombosis. Estos porcentajes son demasiado elevados si tenemos en cuenta que es un tratamiento innecesario que se podía haber evitado. Esta es la segunda trampa del tratamiento sustitutivo con hormona tiroidea, y en esta ocasión, con graves consecuencias para algunos de los pacientes.

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