Y si es la fibromialgia la que acompaña a otras enfermedades

¿Qué ocurre cuando hay otra enfermedad principal y el paciente tiene, además, una fibromialgia asociada? En este segundo artículo te contaré cómo puede influir la fibromialgia sobre otras enfermedades (recomiendo leer el artículo anterior).

Cuando la fibromialgia acompaña a otras enfermedades añade más sintomatología al cuadro clínico del enfermo, pero también puede modificar algunos síntomas de la enfermedad principal. Veamos como funciona esto:

El cáncer, las enfermedades inflamatorias del tipo de artritis reumatoide, espondilitis anquilosante, lupus eritematoso, psoriasis o enfermedad inflamatoria intestinal, son siempre las enfermedades principales por las graves repercusiones que tienen. Sin embargo, en un porcentaje elevado de los pacientes existe también una fibromialgia como comorbilidad asociada que, además, no suele estar diagnosticada.

Desde hace varios años sabemos que la presencia de fibromialgia en una paciente con artritis reumatoide modifica los índices de gravedad de ésta. Debido a que para calcular la gravedad de la artritis se utiliza la suma de articulaciones que  duelen o cómo se encuentra globalmente el paciente, aquellos  que presentan fibromialgia asociada siempre tienen una mayor gravedad y, por tanto, reciben más fármacos y a mayores dosis. Evidentemente, esto se acompaña de un mayor riesgo de complicaciones y efectos secundarios para el enfermo que podrían haberse evitado simplemente teniendo en cuenta el diagnóstico de fibromialgia asociada y valorando mejor su situación.

Existen múltiples trabajos que muestran el mismo problema en los pacientes con espondilitis anquilosante, lupus eritematoso, síndrome de Sjögren, psoriasis o enfermedad inflamatoria intestinal, ya que se calcula que entre un 15% y un 20% de estos pacientes presentan también fibromialgia. Esta cifra tan elevada da una idea de la importancia que tiene establecer correctamente el diagnóstico de fibromialgia asociada.

En algunos pacientes con cáncer, una vez finalizado el tratamiento oncológico siguen teniendo muchos síntomas y una mala calidad de vida, cuando no debería ser así. Esto obliga al médico oncólogo a seguir buscando posibles diseminaciones del cáncer en otros órganos que expliquen satisfactoriamente la mala situación del paciente. Pero, por otra parte, las nuevas exploraciones y análisis  a las que se ve sometido alargan el sufrimiento por la incertidumbre de su situación. Nuevamente, si se hubiera tenido en cuenta la posibilidad de una fibromialgia asociada y que los síntomas pudieran estar en este contexto y no como una manifestación más del cáncer se habrían evitado estas dudas.

Pero, es que en otras enfermedades menos dramáticas ocurre algo parecido. Por ejemplo, a algunos pacientes con protrusiones discales o, incluso, hernias discales con dolor lumbar intenso,  se les somete a una cirugía para resolver un dolor que no tiene una explicación satisfactoria por las lesiones halladas en la resonancia magnética. Si en este paciente existiera una fibromialgia asociada, la capacidad de amplificación del dolor que tiene esta enfermedad explicaría la mala situación del paciente, en lugar de achacarla a la gravedad de la hernia y probablemente se habría evitado la cirugía.

En resumen, cuando la fibromialgia es la comorbilidad asociada a otra enfermedad principal, el riesgo que existe es el sobretratamiento de la enfermedad principal. Establecer el diagnóstico de fibromialgia como comorbilidad asociada es importante porque nos ofrece una nueva visión de lo que le ocurre al enfermo y, además, porque al tratarla se evitan otros tratamientos innecesarios y potencialmente perjudiciales.

5 comentarios en “Y si es la fibromialgia la que acompaña a otras enfermedades

  1. respuesta deficiente ante situaciones de estr s es un rasgo importante en las personas con fibromialgia. Por lo que respecta a la ansiedad y la depresi n, aunque muchos m dicos piensan que son factores fundamentales, aparecen con la misma frecuencia en otras enfermedades cr nicas como la lumbalgia o la artritis reumatoide. S que hay teorias que defienden la existencia de una personalidad fibromi lgica , pero no est n formuladas sobre ninguna evidencia cient fica y, a veces, estos criterios pueden ir en contra del necesario avance que permita llegar al verdadero conocimiento de la enfermedad.

    1. Los niveles de glucosa en el paciente diabético depende de varios factores externos: ingesta de hidratos de carbono, gasto de calorías y medicación. Estos tres factores deben ser siempre constantes para que no haya subidas o bajadas de glucosa en sangre.
      En los pacientes con fibromialgia, pueden haber oscilaciones importantes si la persona con fibromialgia no sigue una estricta rutina en relación con estos hábitos.
      Por ejemplo, si no realiza ejercicio de una forma regular, unos días tendrá la glucosa más alta que otros dependiendo de la cantidad de ejercicio que haya dejado de hacer.
      En relación con la ingesta, un “atracón” como consecuencia de un estado de ansiedad agudo, ocasiona una elevación innecesaria de los niveles de glucosa.
      Por último, la medicación (insulina o antidiabéticos) debe ser siempre la misma y nunca dejar de tomarla.
      No hay que olvidar las intenciones entre fármacos ya que el paciente con fibromialgia es habitualmente un paciente polimedicado. Por ejemplo, con la metformina hay que vigilar fármacos como diuréticos, hipotensiones o corticoides.

  2. Me dignosticaron fibromialgia hace 18 años, tengo 55. En los primeros años tuve crisis de dolores y fatiga 3 veces al año aprox. Con tratamiento médico. Luego estuve mas de 10 años sin ningun sintoma. A pesar de que de me dio un cáncer de tiroide hace 5 años, me operaron y redio terapia, seguidamente…se fue el cancer, gracias a Dios.
    Hoy estoy al cuidado de mis dos viejitas adoradas, mi mamá, de 82 años y su tia de 98 años, hace ya 6 meses, además trabajo en mi peluquería que tengo en casa.
    Lamentablemente apareció la fibromialgia, cada día se me hace más difícil cuidarlas y trabajar, siento mucho dolor y cansancio, trato que mis viejitas no se den cuenta, pero hay veces que no puedo disimular.
    Es dificil y triste mi situación actual. Ellas me necesitan tanto y reaparece esta enfermedad que me hace sufrir, no solo físicamente, también emocional, por no poder darme a ellas como quisiera. Espero que dure poco esta crisis y que Dios me ayude.

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