En la fibromialgia raramente aparece un fármaco que mejore sustancialmente a estos pacientes, y menos todavía un fármaco que los cure. Esto no va a ocurrir en tanto no sepamos cuáles son los mecanismos fisiopatológicos involucrados que nos permitan tratar directamente la raíz del problema y, desgraciadamente, este objetivo aún queda lejos. Por ello, cualquier avance en otros campos que se pueda aplicar directamente a los pacientes con fibromialgia hay que verlo como una oportunidad para mejorar algunas de las manifestaciones clínicas y debe ser bienvenido.




Respecto a la obesidad derivada de la de la toma de medicamentos para el síndrome de piernas inquietas lleva asociado efectos secundarios entre los que se describe una necesidad incontrolable de comer como es mi caso que ha asociado al cansancio se traduce en un aumento de peso
La semaglutida disminuye el apetito de cualquier causa por lo que le vendría bien