Los brotes de fibromialgia

Se conoce como brote, la aparición de un episodio brusco de reagudización de los síntomas. En las personas con fibromialgia son muy frecuentes, y es una forma habitual de evolución la enfermedad.

Se pueden distinguir varios tipos de brotes, cada uno con un significado distinto y unas consecuencias diferentes para la vida del paciente.

El más habitual se caracteriza por un aumento del dolor, la rigidez, las alteraciones del sueño y la incapacidad funcional. Aparece bruscamente, de un día para otro, y suele ser de una intensidad importante que obliga al paciente a reducir su actividad diaria e, incluso, detenerla por completo durante algunos días. Por el contrario, suele ser de corta duración, recuperándose en pocos días.

Este tipo de brote aparece después de situaciones de sobrecarga física o emocional puntual, o en situaciones de cambio brusco de tiempo, temperatura, humedad, o trastornos hormonales periódicos, por ejemplo. Todas estas situaciones requieren una rápida adaptación al medio, algo que no pueden realizar con rapidez muchos pacientes con fibromialgia, sufriendo sus consecuencias hasta que consiguen adaptarse a esa nueva situación al cabo de los días.

En estos casos, no es conveniente modificar el tratamiento de base porque tarda más tiempo en hacer efecto el cambio de medicación que la duración del propio brote. Recomiendo reposo, analgésicos simples y, ocasionalmente, benzodiacepinas durante cortos periodos de tiempo para mejorar la calidad del sueño. No hay que olvidarse de suspender las benzodiacepinas cuando haya mejorado la situación.

Algunas personas sufren brotes coincidiendo con periodos estacionales, por ejemplo, el invierno o el verano. Además de los síntomas anteriormente mencionados, se añaden con frecuencia trastornos del ánimo con depresión o ansiedad que limitan la vida del paciente. Probablemente debajo de estos brotes haya  también una incapacidad de adaptación, pero en esta ocasión es crónica y el paciente no es capaz de adaptarse hasta que no cambia la situación, es decir, varios meses más tarde.

En este tipo de brotes, que tienen una duración mayor que los anteriores, sí que está indicado iniciar un tratamiento de base o cambiar el que previamente tenía.

Muchos de estos pacientes se benefician de tratamientos intermitentes mientras dura el brote y se puede suspender la medicación cuando mejoran las condiciones. Con esta estrategia se consigue no tener medicado al paciente nada más que algunos meses al año, lo cual constituye una indudable ventaja a largo plazo.

Además, cuando a un paciente se le ha suspendido la medicación por mejoría, si más adelante tenemos que volver a dársela, la respuesta suele ser mucho mejor que cuando se aumenta la dosis si previamente no se había suspendido la medicación. Esto se traduce en menos efectos secundarios, favoreciendo la situación del paciente.

Después de una sobrecarga emocional intensa hay pacientes que experimentan una reagudización de sus síntomas, en definitiva, un brote de fibromialgia. En estos pacientes, además de los síntomas habituales agravados, el trastorno del estado de animo con síntomas de ansiedad o depresión suele ser predominante y el tratamiento debe establecerse a largo plazo dependiendo de la intensidad de la sobrecarga emocional sufrida y de la capacidad de respuesta del paciente.

El riesgo que tienen los brotes son las secuelas que van dejando. Si antes de controlar un brote, el paciente vuelve a sufrir uno nuevo, se produce una sumación de síntomas y de intensidad de los mismos, con el consiguiente aumento de fármacos y de dosis, que agrava el pronóstico de la enfermedad y dificulta la recuperación del paciente.

En resumen, los brotes de reagudización de la fibromialgia hay que detectarlos y tratar de clasificarlos, porque cada uno tiene un planteamiento terapéutico distinto que conviene conocer.

6 comentarios en “Los brotes de fibromialgia

  1. Está claro que las circunstancias sociolaborales y la carga emocional que conllevan pueden producir nuevos brotes. Estoy angustiada porque pronto agotaré los 18 meses de baja y no estoy en condiciones de volver a mi puesto de trabajo. En mi empresa no me dan una adaptación del puesto y el INSS, con toda probabilidad, me dará el alta. No sé qué hacer, pues mi trabajo requiere un esfuerzo físico continuado, con movimientos repetitivos y bipedestacion prolongada, que mi cuerpo es incapaz de soportar

    1. Pues no te queda otra que irte buscando ya, un buen abogado laboralista, y poner una demanda a la Seguridad Social. Yo lo hice, y….después de dos largos años de durísima lucha incansable…lo CONSEGUÍ!!!. TENGO RECONOCIDA INC.ABSOLUTA POR FIBROMIALGIA . Mi grado es alto, en la enfermedad, pero lo conseguí y eso es todo un mérito. Te deseo mucha suerte y ánimo ahora en tu camino!!, un consejo: SE MUY PACIENTE, NO DECAIGAS NUNCA, …LUCHA Y LO CONSEGUIRÁS!!!. Mucha fuerza🤗

      1. Muchas gracias Isabel por tu ánimo. Mi caso ya está en manos de abogados, pero tuve que volver al trabajo y lo llevo como puedo; es una situación difícil de sobrellevar, aunque intento ser positiva. Gracias porque es muy importante sentirse escuchada y comprendida

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